Me voy a permitir ponerme gilipollas xD
Te pasas la vida buscando una aguja en un pajar, probando de
vez en cuando un trozo de paja para ver si es una aguja y desechándolo tarde o
temprano, día tras día, en mi caso gracias a dios sin agobios, buscas y buscas
sin ni siquiera estar seguro de si hay una aguja que te vaya a servir entre
toda esa paja.
De repente, en un día en el que ni siquiera te habías planteado
buscar de verdad, algo brilla entre tanto color muerto, wow! ¿Qué es eso? ¿Será
la aguja que tanto llevo buscando?, te acercas, la examinas… sigue pareciendo
una aguja! La coges y parece que este hecha para ti, incluso cuando te pincha,
ese pinchazo es más placentero que muchas caricias, así que ¡ya está! ¡La has
encontrado! Esa aguja que tanto te había costado encontrar ya es tuya, ya la
tienes para ti.
Desde ese día tu vida cambia, tienes eso que tanto habías buscado,
y simplemente eres feliz sin desear nada mas que no sea que nada cambie, que
todo siga igual… esa aguja te vale para todo, para un roto y un descosido como
se suele decir y no dudas de que ni en mil años encontrarías una aguja
similar...
Y de golpe… un día te levantas, vas a buscar la aguja… y ya no está, sin explicación ninguna, pues la habías dejado en el lugar de siempre, de la misma manera de siempre y con el mismo cariño de siempre… pero no está, y en ese momento te planteas que ha podido pasar… ¿te la han podido robar? , ¿La habrás perdido?, ¿se habrá evaporado? , ¿Se habrá transformado en paja nuevamente y habrá volado con el viento?... sinceramente en el fondo te da igual, lo único que te importa es que ya no está… y que necesitas que este… y por eso los primeros días, muchos o pocos, los dedicas a buscar por todas partes donde pueda estar, a intentar encontrarla y recuperarla, porque crees saber que está hecha para ti y que tarde o temprano la encontraras… pero resulta que no, que pasan los días y cada vez buscas con menos fe, hasta que llega el día en el que dejas de revolver todo por encontrarla…
Y ese día te sientas, roto… y empiezas a pensar si quieres
volver a buscar otra aguja o no, que nada te asegura que haya otra aguja igual
o por lo menos parecida en ese inmenso pajar , que aunque la haya quizás no la
encuentres, y que si por una fortuna inmensa la encuentras otra vez… no sabes
si algún día te volverás a levantar y habrá desaparecido otra vez lo que tanto
tiempo te costó encontrar...
Y en esas estamos, mas perdidos que un pato en un garaje,
sin saber si ya debo dejar de revolver la casa y empezar a asumir que no
encontrare la aguja en ningún rincón, con cero ganas de ponerme a buscar otra
aguja en el pajar, y, aunque menos importante, sin saber todavía si se
transformo en paja y voló o que cojones pasó.
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